LA PSICOTERAPIA BREVE CARACTEROANALITICA (P.B.C.)

Encuadre breve de la clínica postreichiana

© Xavier Serrano Hortelano

  

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1.-INTRODUCCIÓN HISTÓRICA Y CONCEPTUAL

Como comienzo de este artículo creo importante resaltar la diferencia entre técnica terapéutica y proceso psicoterapéutico. Siempre que un profesional de la salud utiliza un medio externo al paciente de forma unilateral (fármaco, acupuntura, masaje, mensajes sugestivos, refuerzo y dinámicas de aprendizaje...) donde éste adopta una posición pasiva se está utilizando una técnica terapéutica de índole psíquica, somática, energética o psicosomática. Siempre que se utiliza la relación que se crea entre el profesional de la salud y el o la paciente (espacio terapéutico o relación terapéutica) como medio fundamental a través del cual (transferencia-contratransferencia, acting out, compulsión de repetición...) se facilita al paciente que asuma una postura activa frente a su enfermedad y su sufrimiento, y se utiliza para comprenderla lógica causalque subyace a la misma y para la mejor comprehensión de su proceso de cambio se está llevando a cabo un proceso psicoterapéutico, es decir, una psicoterapia. Y en este sentido, es Freud en particular y el movimiento psicoanalítico, en general, quienes han diseñadolas claves de su actuación.

Desde esta óptica, hay que diferenciar lo que es la psicoterapia psicodinámica, la psicoterapia psicoanalítica, la psicoterapia breve de orientación psicoanalítica, la psicoterapia breve, la psicoterapia profunda y el psicoanálisis. Sin poder entrara describir tales diferencias, lo que es evidente es que existen en cuanto son diversos los objetivos a alcanzary los encuadres terapéuticos (tiempo, tipo de contrato, forma relacional...)

Haciendo un pequeño repaso histórico es S. Freud, en un texto de 1918, quién señala cómo el psicoanálisis limita su acción a las clases pudientes de la sociedad, aboga porque el Estado asuma el tratamiento gratis y coherentemente exhorta, para que ello sea posible, modificar la técnica: "en la aplicación popular de nuestros métodos, habremos de mezclar quizá, el oro puro del análisis al cobre de la sugestión directa, y también el influjo hipnótico pudiera volver a encontrar aquí un lugar en el tratamiento de las neurosis de guerra. Pero cualesquiera que sean la estructura y composición de esta psicoterapia para el pueblo, sus elementos más importantes y eficaces continuarán siendo, desde luego, los tomados del psicoanálisis propiamente dicho, riguroso y libre de toda tendencia"(S. Freud, 1918).

En ese mismo texto, Freud reconoce que el futuro del psicoanálisis, desde esta óptica, puede seguir las indicaciones del "método activo" de S. Ferenczi (Ferenczi,1919).

Durante esos años se abre la policlínica psicoanalítica de Viena donde, W. Reich, junto conotros colegas, desarrollan una tarea fundamental. Pretendían hacer masivamente asequible los beneficios del psicoanálisis. Aunque no conozco estudios que hagan referencia a esa actividad deduzco que debió influir la coyunturaparticular y los objetivos clínicos (más limitados) en la forma de abordaje y encuadre terapéutico que emplearan.

En el caso de Wilhelm Reich, la influencia de esta actividad se manifiesta, no sólo en lo que a conceptos psico-sexuales se refiere, sino también en el desarrollo de sus aportaciones clínicas que se reflejan en sus primeros escritos psicoanalíticos y que le permitieron mejorar la técnica del análisis de las resistencias que le encaminó al posteriormente reconocido "análisis del carácter" (Reich, 1927, 1936), favoreciendo el insight y por tanto, la reducción del análisis. Asimismo la visión sociopolítica de Reich llevaba inmerso el mensaje desarrollar medidas públicas de prevención de la neurosis y también a usar herramientas técnicas que permitieran la evitación o reducción del sufrimiento masivamente. (Reich, 1927 b, 1936,b)

Asimismo, Freud en el año 1937 –tal vez influido por Ferenczi, Rank y la experiencia de la policlínica– señala la necesidad de abreviar el análisis, aunque también es cierto que un año después, en una de sus obras clave, escribe que el psicoanálisis debe ser prolongado y que los intentos por abreviarlo constituirían la desnaturalización de sus principios fundamentales. (Freud, 1938).

Hay psicoanalistas que continúan investigando y trabajando con tratamientos breves. En 1946 Alexander y French, –intentando mantener los esquemas teóricos psicoanalíticos clásicos y retomando, entre otras (aunque sin reconocerlo en su obra) algunas aportaciones de Reich (principio de identidad psicosomática y la importancia de la expresión emocional de las experiencias traumáticas en el espacio terapéutico)– publican su obra "Psychoanalytic Therapy"" donde se refleja la experiencia de varios años de práctica de terapia breve en el instituto de Chicago. También en Estados Unidos junto con Lindemann, Kardiner y Wolberg (1965), destaca la labor de Bellak y Small (1970), que en la década de los 50 investigan aspectos básicos en terapia breve como son: el "foco", la forma de interpretación para favorecer el "insight" y el encuadre específico para esta forma de trabajo clínico y para el abordaje de las crisis. Es en la Tavistock Clinic de Londres donde en l950 se ponen los cimientos sólidos para la práctica clínica de la psicoterapia breve, a través de las investigaciones y seguimientos clínicos realizados por M. Balint (1957) y D. H. Malan (1963). La inclusión del diagnóstico y selección de pacientes, la identificación del "focus terapéutico" y la interacción emotiva que se produce en la relación terapéutica son algunas de sus aportaciones fundamentales. E. Gillieron (1983) ha profundizado en esta línea, en el Policlínico Universitario de Lausana (Suiza). En Argentina, destaca la obra de Kesselman (1970) y de Braier (1984). Ya más actual es la obra de Sifneos (1992), y la de Davanloo (1992), que organiza en 1975 el I Simposium Internacional de Psicoterapia Breve en Montreal. Sin poder olvidar las importantes aportaciones que desde una óptica sistémica-relacional, realiza la escuela de Palo Alto a través de la obra de Bateson, Weakland y Watzlawick.

En España J. Coderch (1987), sin utilizar el término "breve" mantiene la diferencia técnica entre la psicoterapia psicoanalítica y el psicoanálisis propiamente dicho, existiendo otros profesionales que continúan la labor de los llamados "grupos Balint", sobre todo en su aplicación hospitalaria.

Es importante señalar que algunos de los autores antes reseñados resaltan la importancia que tiene la experiencia emocional en el transcurso del análisis, manteniendo la idea de Freud cuando escribía: "En numerosos estados anímicos que se denominan afectos, la participación del cuerpo es tan notable y espectacular, que muchos psicólogos han llegado a aceptar que la esencia de los afectos residiría únicamente en esas extraordinarias manifestaciones corporales. Son de todos conocidas las alteraciones de la expresión facial, de la circulación sanguínea, de las secreciones, del estado excitativo, de la musculatura voluntaria, que pueden producirse bajo la influencia del miedo, de la ira, del dolor anímico, del éxtasis sexual y de otras emociones... Los afectos, en sentido estricto, se caracterizan por una muy particular vinculación con los procesos corporales; pero en realidad, todos los estados anímicos, incluso aquellos que solemos considerar como "procesos intelectivos", también son, en cierto modo, afectivos y a ninguno le falta la expresión somática y la capacidad de alterar procesos corporales" . (S. Freud, 1905). Así, por ejemplo, D. H. Malan escribe: "¡Cuantos enfermos se presentan en clínicas o consultorios psiquiátricos y se les diagnostica "depresión" (con tratamiento de antidepresivos) o "ansiedad" (con tranquilizantes), cuando el verdadero diagnóstico sería el de sentimiento penoso no exteriorizado, para lo cual el tratamiento indicado es expresarlo y que no reclama más capacidad que la poseída por cualquier ser humano reflexivo!" (Malan, 1979). Sin duda encontraremos alguna similitud con esta frase de W. Reich: "La psicología analítica prestaba sólo atención a aquello que los niños suprimían y a las razones que tenían para hacerlo, sin preocuparse por la forma en la que luchaban contra sus emociones. Sin embargo, es justamente ese aspecto fisiológico del proceso de represión el que merece nuestra mayor atención. Es sorprendente encontrar, una y otra vez, como la disolución de la rigidez muscular, no sólo libera la energía vegetativa, sino que vuelve a traer a la memoria el recuerdo de la misma situación infantil en que se había efectuado la represión. Cabe afirmar que cada rigidez muscular contiene la historia y el significado de su origen. La neurosis no es en modo alguno, únicamente, la expresión de un equilibrio psíquico perturbado: es mucho más correcto y significativo considerarla como la expresión de una perturbación crónica del equilibrio vegetativo y de la motilidad natural" (W. Reich, 1942).

También Davanloo, utiliza el análisis de las resistencias con el intento de "desbloquear el inconsciente" (Davanloo, 1992), facilitando la emergencia de las pulsiones destructivas a través de la elaboración de la transferencia negativa, continuando, en este sentido los pasos de Reich. Si bien Reich lo utilizaba dentro de un contexto psicoanalítico, y desde mi punto de vista, utilizarlo en un encuadre breve como hace Davanloo sólo beneficia a algunas personas con una estructura de carácter neurótica, siendo incluso perjudicial y peligroso para las otras. Sifneos, también habla de resistencias caracteriales y de facilitar la emergencia de las pulsiones y de las emociones (Sifneos, 1992). En su exposición, ni Davanloo ni Sifneos reconocen la similitud con los planteamientos caracteroanalíticos de W. Reich, pero es evidente la semejanza de algunos de sus aspectos teóricos y técnicos.

Dentro de la línea post-reichiana, O. Raknes intenta aplicar el modelo de la orgonterapia en algunos tratamientos que por necesidades coyunturales tuvieron que ser breves y con buenos resultados: "Este año he hecho algunos intentos con la orgonterapia cuando por circunstancias particulares un tratamiento completo no podía ser planteado y en los que yo pensaba se podría obtener una mejoría en el poco tiempo disponible. Estos tratamientos breves han durado de 3 a 4 meses (12 a 15 h.), hasta 3 horas" (Raknes, 1950). Personalmente mi práctica clínica como orgonterapeuta post-reichiano, especializado en vegetoterapia caracteroanalítica de adultos, me ha permitido profundizar en el inconsciente, en los procesos emocionales y en la comprehensión de algunas de las claves profundas de la estructura humana, pero es una realidad que los objetivos de la vegetoterapia, dentro de las denominadas terapias profundas, son amplios y por tanto, costosos en tiempo, en compromiso y en economía. Y en muchas ocasiones estos factores coyunturales limitan los procesos terapéuticos. Conocedor de la psicoterapia breve de orientación psicoanalítica y de los autores contemporáneos antes señalados, de las aportaciones que Raknes realizó en este campo e identificado con el pensamiento social de Reich, no he dudado nunca en atender desde l980, empezando a trabajar como especialista, casos con encuadres clínicos breves o a personas en crisis, buscando otras alternativas al psicofármaco, y aplicando el marco clínico de la vegetoterapia-orgonterapia teniéndolo que adaptar a este nuevo encuadre. Desarrollando, con el tiempo, –y a través del intercambio profesional con otros-as colegas de la Es.Te.R. y retomando las enseñanzas y conclusiones de varios años supervisando seminarios de casos a profesionales que empezaron a practicar este modelo terapéutico– una sistemática con identidad propia dentro de las psicoterapias breves dinámicas y dentro de la psicoterapia corporal. A esta sistemática la he definido como "Psicoterapia Breve Caracteroanalítica", en cuanto que el foco terapéutico está íntimamente ligado al concepto de carácter desde la perspectiva reichiana. Si en el caso de la psicoterapia breve de orientación psicoanalítica el referente es el psicoanálisis, en el caso de la P.B.C. el referente ha sido y es la Vegetoterapia Caracteroanalítica, que Reich definió a partir de 1942 como Orgonterapia, teniendo presente las importantes aportaciones clínicas de F. Navarro en la elaboración de una sistemática de trabajo clínico con la Vegetoterapia Caracteroanalítica (Navarro, 1990) y su aplicación, partiendo de un diagnóstico y una concepción epistemológica estructural (Serrano, 1990, 1991). Teniendo en cuenta que al hablar de carácter ya estamos hablando, siguiendo a Reich, de su función de defensa psíquica y somática.

  

  

  

  

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