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CAPÍTULO 1

Del libro “Profundizando en el Diván Reichiano.

La Vegetoterapia en la Psicoterapia Caracteroanalítica”

Xavier Serrano Hortelano

Edit. Biblioteca Nueva. Madrid, 2011

 

LAS PSICOTERAPIAS CORPORALES:

A PARTIR DE WILHELM REICH

 

 

1. ORIGENES

 

Si bien en Europa a principios del siglo XX empezaron a desarrollarse técnicas corporales como el masaje y la relajación (Jacobson, Shultz…) es Sigmund Freud (1905) el primero que fundamenta empírica y científicamente, el “psicoanálisis” y por tanto la “psicoterapia”. La cual se diferenciaría de éstas porque la “cura” se basa en la específica “relación terapéutica” que establecen el especialista y el paciente que es a su vez sujeto y protagonista principal del proceso de transformación en cuanto que “El fin ideal de la psicoterapia es permitir al paciente resolver por sí mismo los conflictos intrapsíquicos sin tener en cuenta su ideología, ni la del psicoterapeuta” (Scheneider, P. B., 1976).

De hecho el filósofo griego Sócrates, con su método mayeutico (ayudar a “parir”), practicó en cierta manera la “psicoterapia” sin ser consciente de ello, en cuanto que su método consistía en ayudar a que el propio alumno descubriera la respuesta a su propia pregunta. A través de señalamientos, cuestionamientos, reflexiones, etc., conseguía que el alumno por si mismo llegara al lugar, a la respuesta que, según la intuición del filósofo, era la más adecuada.

Por tanto la psicoterapia es un proceso de investigación y análisis de la realidad de la persona y de las causas de su enfermedad, dentro del cual se pueden utilizar herramientas clínicas, pero siempre y cuando no se perturbe la complicidad paciente-terapeuta ni el ritmo personal de su proceso, para que sea él quien realmente vaya alcanzando los objetivos”. (Serrano, 2007)

Desde estas premisas se van desarrollando a lo largo del siglo varios modelos de psicoterapia que siguen estando vigentes en la actualidad[1], a sabiendas de que “el término psicoterapia no presupone una orientación o enfoque científico-profesional especializado, en cuanto se especifica en diversos y peculiares orientaciones teóricas, prácticas y aplicadas” [2] , sino más bien una forma de entender la enfermedad psíquica y de acompañar y abordar el sufrimiento humano.

 

En esta línea ,podemos afirmar que la denominada “psicoterapia corporal “tiene su origen en la “vegetoterapia caracteroanalítica” que desarrolló Wilhelm Reich cuando aún formaba parte del movimiento psicoanalítico en la década de 1930 en Europa .

Bajo el influjo de la teoría de la libido de Freud, el materialismo dialéctico de Marx, la teoría del “elan vital” del filósofo vitalista H. Bergson, así como por las aportaciones psicoanalíticas de G. Groddek y S. Ferenczi, W.Reich, se fue distanciando progresivamente de la ortodoxia freudiana con su teoría de la "economía sexual" (1927), que le conduciría a una praxis clínica diferente. A esta nueva praxis, por una serie de particularidades que iremos viendo en este texto, la denominó inicialmente "vegetoterapia caracteroanalítica" (1936) y años después "orgonterapia” (1945).

Sus observaciones y descubrimientos de la existencia en nuestro cuerpo de zonas de tensión crónica al modo de una “coraza muscular”(Reich, 1927) y su similitud e interrelación con las defensas psiquicas, incentivó a Reich para iniciar una investigación nueva y revolucionaria, que le condujo al estudio del Sistema Nervioso Vegetativo, [3] y de las funciones de sus sistemas “simpático” y “parasimpático”, tal como venían definidos por Müller en su vanguardista manual especializado (Müller,1937), que fue traducido en su tercera edición al castellano por Rof Carballo en 1938 .

Así, por ejemplo, defendió que la excitación del Sistema Nervioso Simpático produce una respuesta de contracción en el biosistema que es percibida por nuestra conciencia como angustia, mientras que la excitación parasimpática causa la expansión que se percibe como placer. Concluyendo que la simpaticotonía es lo que mantiene la coraza o “neurosis caracterial” que, a su vez, va ocasionando progresivamente el desarrollo de las enfermedades funcionales. Por lo que recuperar el equilibro del Sistema Nervioso Vegetativo, pasaría a ser uno de los principales objetivos de su psicoterapia (de ahí el nombre de Vegetoterapia), y como consecuencia el equilibrio emocional y la capacidad de placer y de abrazo amoroso que culminaría en la experiencia del “Orgasmo”(1927), cuya función biológica es la de facilitar la autorregulación energética y basal[4].

Con este descubrimiento Reich abandonó el reino psíquico del psicoanálisis entrando en el de la biofísica y descubriendo un nuevo concepto de salud, un concepto basado en el metabolismo energético de carga y descarga que llamó sexo-economía. Mejoró su técnica terapéutica y descubrió que trabajando directamente sobre la coraza muscular al mismo tiempo que sobre el carácter se liberaba con mayor eficacia la emoción reprimida, denominándola vegetoterapia caracteroanalítica (...) Conforme observó que las emociones eran las manifestaciones tangibles de la bioenergía y el carácter era consecuencia del bloqueo específico del flujo de esta energía, comprobó que era posible transformar directamente el carácter liberando la energía biológica sin tener que recurrir a técnicas psicológicas indirectas. Así llegó a la que definió como Orgonterapia; pero esto no significó un abandono del aspecto psicológico cuya importancia dependía de cada caso en particular, constituyendo en algunos todavía el análisis caracterial la herramienta fundamental.

Fueron, por tanto, tres descubrimientos de incalculable valor que nos permiten comprender el funcionamiento humano: “la realidad de la libido (flujo de energía), la función del orgasmo (regulador del flujo de energía), y la coraza muscular (que impide la regulación de la energía)”. (Baker, 1969).

W. Reich llega a la formulación de estos postulados a través de su práctica clínica, corroborando lo que había observado su colega S. Ferenczi: que junto a lo que decía la persona en el proceso terapéutico (sueños, recuerdos históricos...) era muy significativo cómo lo decía : los gestos, la mirada y la expresión afectiva que acompaña al discurso verbal. Entra así en el análisis de la forma. Posteriormente evidenció que la expresión emocional y la emergencia de recuerdos, es decir la catarsis (que era uno de los objetivos del psicoanálisis) era mayor si se analizaba tanto la forma como las conductas corporales específicas de cada persona, observando que el disturbio neurótico iba siempre acompañado de una respiración inhibida, de tensiones musculares cronificadas y de trastornos neurovegetativos, consecuencia de un disturbio libidinal-afectivo-emocional. Desarrollando, poco a poco, una praxis terapéutica psicocorporal con la que va enriqueciendo su teoría, la cual daría paso a un nuevo paradigma científico en la psicología y en la salud en general, introduciendo conceptos revolucionarios que cuestionaban no sólo la visión y la aplicación mecanicista de la medicina y de la psiquiatría de la época, sino también los aspectos patógenos de las relaciones personales dentro de la familia, reflejo de la dinámica del sistema social, cada vez más separado de la natura. Muchos de estos principios se aplicarían después en el campo de la medicina psicosomática, la psicología humanista y sistémica, la psicología social, y la ecología global, y permitirían el desarrollo de la psicoterapia corporal, con sus distintos modelos.

"El cuerpo aparece, en la psicoterapia corporal, como mucho más que un simple portavoz o portador de signos; es el archivo vivo de la biografía de la persona. Cualquier persona habla a través de su cuerpo y de sus palabras. El verbo articulado es el mediador entre el cuerpo (la experiencia vivida) y el código (el campo simbólico y social del lenguaje). Hablar es una expresión corporal, un acto expresivo. El verbo se origina en el cuerpo. El organismo se expresa globalmente en forma verbal y no verbal. La palabra da sentido a lo experimentado, a los pensamientos, a las emociones. El análisis verbal de las experiencias es capital para la comprensión e integración y su procesamiento a la luz de la conciencia. Las terapias psicocorporales consideran que cuerpo y mente son dos vías de acceso a lo reprimido, a lo escondido, a lo estancado; y que, a partir de la expresión de los afectos es como se recupera en gran medida la unidad psicosomática y el equilibrio. Y los afectos se expresan a través de las emociones, del lenguaje corporal expresivo, y se integran en lo cortical, por los procesos cognitivos." (G. Guasch, 1.987).

El "cuerpo somático y energético" pasa a ser en la psicoterapia corporal, objeto de diagnóstico y medio terapéutico junto al "cuerpo verbo". Este modelo psicoterapéutico toma auge hacia los años sesenta, coincidiendo con el surgimiento del movimiento "beat" que reivindicó el cuerpo desnudo, la desinhibición sexual, y cambios educativos y comunicativos en la vida cotidiana.

W.Reich, que había sido silenciado por coincidir la publicación de sus ideas revolucionarias y progresistas con un momento histórico represor (la caza de brujas de MacArthur), es recuperado parcialmente en el movimiento radical del “68” lo que potenció el desarrollo de diversos modelos de la definida, más adelante, como psicoterapia corporal. Algunos de ellos carecían de bases clínicas y científicas consolidadas, y eran practicados por terapeutas oportunistas y con poco rigor profesional. En cambio, otros que continuando la referencia clínica de W. Reich han seguido evolucionando hasta nuestros días, se consolidan y agrupan en algunas asociaciones que representan a cientos de profesionales de todo el mundo. Una de las más rigurosas y representativas es la EABP (“European Asociation for Body Psychotherapy”) que, entre otras funciones, reconoce y valida a las escuelas europeas que considera cumplen los requisitos necesarios para la formación en Psicoterapia corporal (asumiendo su diversidad de modelos), entre las que se encuentran la “Escuela Española de Terapia Reichiana” (Es.Te.R.).

La otra asociación que agrupa las principales Escuelas de formación de vegetoterapia y psicoterapia postreichiana se denomina “International Federation Ogonomic college’s” (I.F.O.C), creada en 1993 en el seno de la pionera “Scuola Europea di Orgonoterapia”, y en ella también participa activamente la Es.Te.R.

 

2.- CARACTERISTICAS PRINCIPALES

 

Desde mi punto de vista, para poder hablar de un modelo de psicoterapia corporal sería necesario que se desarrollaran, en mayor o menor medida, las variables que voy a describir:

a) La aceptación teórico-clínica de los principales elementos que configuran el modelo psicodinámico (teoría de la libido, existencia del inconsciente, la represión...)

b) La vinculación funcional existente en nuestro cuerpo entre lo psíquico y lo somático.

c) La referencia teórica de que el “yo es el cuerpo” (lo que ya afirmara S. Freud) y de que existe una memoria muscular.

d) Contar entre los objetivos clínicos el alivio del distrés o estrés patológico para alcanzar un estado de relajación y bienestar a través de la descarga de la tensión y la expresión de las emociones.

e) Utilizar, entre otros medios, técnicas neuromusculares, la voz, y la apertura de la respiración para facilitar la catarsis y la emergencia de recuerdos y material inconsciente.

f) Tener en cuenta la importancia de la relación terapéutica para el desarrollo del proceso y saber manejar adecuadamente la transferencia y la contratransferencia tanto en el plano cortical consciente como en el empático-energético.

 

Por tanto podríamos definir la psicoterapia corporal como aquella que se plantea la reducción del sufrimiento y de la sintomatología psicosomática y psicopatológica, dentro de un espacio clínico. Con un encuadre, unos objetivos clínicos definidos, utilizando herramientas clínicas verbales y psicocorporales articuladas a través de la relación terapéutica.

 

3.-ASPECTOS COMUNES CON OTRAS PSICOTERAPIAS

La psicoterapia corporal tiene puntos en común con otras especialidades psicoterapéuticas:

 

a) con el psicoanálisis y la psicodinámica

-Al provenir de esta teoría, mantiene muchas de sus bases fundamentales: el estudio de las relaciones objetales hasta los seis años, periodo donde se asienta la base del carácter y la personalidad adulta; la existencia de una sexualidad infantil y de unas fases sexuales que modulan la vida afectiva y el psiquismo; la existencia de una energía sexual que es expresión de la energía vital; la existencia del inconsciente que condiciona nuestra percepción y nuestros procesos cognitivos-conductuales-corticales.

-La transferencia, el análisis de las resistencias, la catarsis y la libre asociación como elementos técnicos principales en el proceso de psicoterapia.

 

b) con la fenomenología y el existencialismo

-La importancia del análisis del narcisismo, que permite el contacto con la temporalidad humana, con el "dasein"; la percepción como fenómeno subjetivo; la idea de que no hay Yo si no hay Otro.

-La incorporación de técnicas específicas de este modelo como la intención paradójica (V. Frank)

 

c) con el modelo sistémico

-La tesis de que la parte forma parte de un todo, de modo que cualquier proceso humano está repercutiendo en la globalidad del sistema de salud de esa persona, y por tanto el abordaje de la enfermedad debe ser global, contando con el ecosistema más próximo (familia, estructura social y ecosistema natural).

-El uso de técnicas propias del modelo, basadas en la teoría de la comunicación, diferenciando la comunicación analógica de la digital, el doble mensaje...

 

d) con la gestalterapia

-“Aunque el abordaje terapéutico es muy diferente del último Reich (y no digamos de su discípulo Lowen), el estilo de Perls (creador de la terapia gestalt) tiene mucho del que fuera su analista y, con palabras de M. Petit, podemos decir que la gestalt es una de las herederas espirituales de las teorías de Reich por su acento en la sensación, la experiencia organísmica y la expresión inmediata y directa. C. Naranjo considera a Perls un continuador de Reich” (Peñarrubia, 1998)

En particular creo que hay que destacar:

-La necesidad de integrar la experiencia emocional en el "aquí y ahora".

-El concepto de Contacto, que es genuino de W. Reich.

 

e) con el modelo cognitivo-conductual y el constructivismo

-La necesidad de una elaboración cortical y cognitiva de la experiencia emocional y del darse cuenta existencial, y la modificación cognitiva y consciente de aquellos elementos que impiden el equilibrio de la persona y que forman parte de su propia forma de ser, influyendo en las construcciones del psiquismo condicionadas por la cultura o el medio familiar.

 

f) con la medicina holística

-La premisa de que la etiología patológica funcional se debe a un disturbio basal en la regulación energética del biosistema, que repercute en el funcionamiento estructural del organismo: sistema neurohormonal, sistema neurovegetativo, sistema cortical. Por ello cualquier síntoma debe ser curado desde dentro y con procesos activos y globales, y no mecanicistamente y de forma parcial y pasiva.

 

4.- MODELOS DE LA PSICOTERAPIA CORPORAL

 

4-1 Clasificación

 

Los diversos modelos actuales de psicoterapia corporal los englobo pedagógicamente, siguiendo el esquema de F. Navarro, como post-reichianos y neo-reichianos. No pretende ser una clasificación valorativa, ni jerárquica, que presuponga que un método es más eficaz que otro, sino que está formulada en función del desarrollo histórico y del nivel de identificación de cada modelo con los postulados y la praxis clínica de W. Reich. Evidentemente mi identidad profesional va a influir en mayor o menor medida en el análisis de los hechos pero no es mi intención ocasionar perjuicios a nadie, más bien lo contrario, en cuanto que lo que pretendo puede ayudar al lector a validar y estimular el conocimiento de la psicoterapia corporal en general, pudiendo, eso sí, conocer con cierta profundidad el modelo postreichiano que da razón a la edición de este libro.

 

a) dentro de la línea post-reichiana:

-La Orgonterapia (E. Baker, Ch. Raphael, W. Hope)

-La “vegetoterapia caracteroanalítica” (O. Raknes, N. Waal,

B. Blomenthal, M. Valimaki, C. Lubrasco...)

-”La vegetoterapia caracteroanalítica postreichiana (F. Navarro)

-La “psicoterapia caracteroanalítica” (Serrano) que englobaría el encuadre profundo de la “vegetoterapia caracteroanalítica estructural ” individual y en grupo, y "La psicoterapia breve caracteroanalítica"

-”El análisis reichiano “(G. Guasch, G. Ferri)

Una de las personas que más ha favorecido la divulgación de la obra de W. Reich ha sido su hija Eva, quien, entre otras cosas, realizó una donación de la obra completa de su padre microfilmada a algunas bibliotecas ,como la de Saint-Genovieve en París o la Nazionale Centrale Vittorio Emanuele II en Roma.

La mayoría de escuelas actuales de esta línea han sido formadas por las personas citadas y forman parte de la I.F.O.C., [5] a excepción de la Orgonterapia.

b) en una línea neo-reichiana:

-"El análisis bioenergético" (A. Lowen, S. Keleman)

-"La corenergética" (J. Pierrakos)

-”El Radix” (Ch. Kelley)

-”El grito primal” (A. Janov)

-"La biosíntesis" (D. Boadella)

-“La integración psicocorporal “(J. L. Rosenberg)

-”El somatoanálisis" (R. Meyer)

-"La integración postural" (J. Painter)

-"La psicoterapia funcional (L. Rispoli)

-“La psicoterapia biodinámica” (G. y P. Boyesen)

-“El hakomi” (R. Kurtz)

-”Psicoterapia corporal analítica” (S. Kirsch)

 

Las principales escuelas que representamos los distintos modelos de intervención de esta psicoterapia, a excepción del “análisis bioenergético “, formamos parte de la “European Asociation for body psychoterapy” (E.A.B.P.). [6] Asociación fundada, entre otros profesionales por D. Boadella .

También existe un colectivo formado por Rafael Estrada Villa, psiquiatra ya fallecido, pionero en México del pensamiento de Reich y de las terapias corporales, que se denomina “Comité científico Internacional para la terapia psicocorporal”. Lo formamos personas representativas de esta modalidad, cuyo objetivo es facilitar la divulgación de la obra de Reich realizando periódicamente congresos internacionales en distintos lugares del mundo con gran afluencia de público. Realmente es junto con la EABP el colectivo más influyente y representativo en este campo en la actualidad

 

4.2-¿ “Neo” y “postreichiano”? Razones históricas y teóricas.

 

En esta ocasión no voy a detallar las características de cada modelo descrito pero creo importante dedicar un espacio para aclarar a los lectores las razones que motivan la clasificación entre lo neoreichiano (modelos que retoman algunos aspectos de la obra de Reich con un desarrollo propio) y lo postreichiano (modelos que, identificados con el paradigma reichiano, continúan su desarrollo con incorporaciones y síntesis propias)

W. Reich estuvo 15 años dentro del movimiento psicoanalítico (1920-1936) siendo uno de sus referentes clínicos y didácticos. De hecho en gran parte de su obra refleja sus importantes contribuciones psicoanalíticas. Tal como comenta un psicoanalista didacta actual: «Creo que en un capítulo dedicado a la interpretación de las resistencias sería imperdonable negligir la importante aportación de W. Reich (1933) en este sentido, sea cual sea la evolución posterior del pensamiento y personalidad de dicho autor. Pero como la tendencia humana al olvido es universal, también gran parte de los psicoanalistas tienden a olvidar, especialmente los más jóvenes, que un número significativo de actitudes técnicas, que hoy en día nos parecen incuestionables, fueron introducidas por W. Reich en sus esfuerzos por analizar las resistencias. Es bien sabido que los primeros analistas, incluyendo a Freud, aleccionaban a los pacientes sobre la manera de llevar a cabo el análisis y, especialmente, de vencer las resistencias que se oponían al mismo. Con este propósito, les advertían sobre la necesidad de comunicar todo lo que les viniera a la mente sin ocultar nada, les exhortaban a tener confianza en el análisis, a ser honestos y abiertos, en suma, a respetar las reglas básicas del tratamiento, apoyándose para ello en la transferencia positiva. W. Reich fue uno de los primeros analistas que percibieron que la simple fórmula de «hacer consciente lo inconsciente» no bastaba, ya que era menester que el paciente reviviera las experiencias emocionales propias del material revelado, y que fuera capaz de comprender las fuerzas que a tal descubrimiento se oponían. Por tanto, también formó parte del grupo de quienes primeramente propugnaron sustituir el intento de superar las resistencias del paciente por medio de la persuasión, el aconsejamiento, la utilización de la transferencia positiva, etc., por la interpretación de las mismas. En otras palabras, afirmó que, en lugar de amonestar al paciente para que no callara nada, no permaneciera en silencio, no intentara engañarse con sus propias razones, etc., era menester interpretarle por qué callaba determinados pensamientos o sentimientos, por qué permanecía en silencio, por qué intentaba engañarse con sus propios argumentos, etc. Fue también idea original de W. Reich la de ocuparse de las que él llamo resistencias del carácter, designando con tal nombre a un grupo especial de resistencias que, según él, encontramos en el tratamiento de muchos pacientes, las cuales derivan su peculiaridad no de su contenido, sino del carácter específico de la persona analizada. También puso de relieve que la génesis de estas resistencias podía encontrarse en las tempranas experiencias infantiles, de la misma manera que podemos hacerlo con los síntomas.” (Coderch, 1995)

En esta línea podemos también leer este comentario de otro psicoanalista actual y apreciado colega:“En el último congreso internacional de psicoanálisis, organizado por la I. P. A. y realizado en Barcelona el pasado mes de julio, el entonces saliente presidente de dicha asociación, mi compatriota Horacio Etchegoyen, pronunció unas palabras de despedida a través de las que nos proponía un homenaje a la figura de Wilhelm Reich. Etchegoyen, autor de un tan voluminoso como meduloso tratado de técnica psicoanalítica, opinión autorizada al respecto, recordaba la figura de Reich, injustamente olvidada, en el año del centenario de su nacimiento, y sus valiosos aportes a la psicopatología y a la técnica psicoanalítica. Es indudable que el libro Análisis del carácter, de Reich marca una etapa de decisiva importancia en la historia del tratamiento psicoanalítico” (Braier, 1997).

Asimismo W. Reich fue un tenaz militante político y colaboró con el partido comunista alemán .Creó el llamado movimiento del psicoanálisis dialéctico o marxista. Politizó una praxis clínica, integrando la ciencia del inconsciente en la ciencia de lo social y desarrolló un discurso original reflejado también en algunas de sus obras más conocidas como ”materialismo dialéctico y psicoanálisis”, “La irrupción de la moral sexual”( tomando como referencia teórica el funcionalismo de Malinowsky) o “Psicología de masas del fascismo”.

A partir de 1934 empieza a introducir en su trabajo clínico variables que van modificando el encuadre clásico del psicoanálisis. En 1936, teniendo como base teórica la “economía sexual” que ya había definido años atrás, propone una nueva perspectiva a la que llamará “Vegetoterapia caracteroanalítica”. Afirma que las resistencias se reflejan en las respuestas corporales, en la rigidez muscular y en la respiración inhibida. El sistema neuromuscular y el sistema neurovegetativo son los depositarios del inconsciente freudiano, y por tanto la inhibición emocional se vincula a la inhibición del recuerdo. Y, coherentemente con la consecución de los objetivos clínicos, empieza a desmantelar esas resistencias masajeando sus rigideces, modificando la respiración del paciente, analizando su conducta corporal, su defensa en la expresión de las emociones... Todo ello le encaminó a la posibilidad de que el paciente recuperara la capacidad de abandono, de amar, la potencia orgástica, y por tanto la libre pulsación bioenergética, libidinal.

Aumenta así la importancia del factor energético, que se refleja en el sistema neuromuscular, afirmando que la unión funcional psique-soma está en la pulsación nuclear bioenergética. Por tanto, resistencias y rigideces serían una manifestación de alteraciones en esta pulsación bioenergética.

En 1939 abandona Europa y marcha a Nueva York, invitado por su colega T. Wolfe, a dar clases sobre el “Análisis del carácter” en la “New School Research Center”. Seguirá practicando la vegetoterapia así como sus investigaciones médicas y biológicas, siempre rodeado de un equipo de profesionales, de alumnos y de personas que requerían sus servicios.

En 1949 comienza a describir su praxis clínica como “orgonterapia”, y sus discípulos y colaboradores empiezan a definirse como orgonterapeutas, primicia de las terapias holísticas e investigación global sobre las leyes de la energía vital aplicadas al biosistema humano. Trabajando en equipo con otros investigadores intentó aplicar esos descubrimientos clínicos al resto de sistemas vivos desarrollando artefactos , médicos, y físicos, dentro de lo que definiría como Orgonomía.

En 1955 W. Reich fue encarcelado junto con M. Silvert acusados de desacato al tribunal y de vender sin patente un artefacto médico por él diseñado y que utilizaba dentro de la investigación clínica, denominado Or. Ac. (Acumulador de Orgón). Era la época de la caza de brujas y el gobierno federal estaba desarrollando una fuerte represión política e intelectual. Reich estaba señalado. Además se sabe que le seguían los pasos porque, de manera involuntaria descubrió en Arizona un fuerte aumento de energía nuclear, de lo que informó a la comisión atómica del congreso. Recordemos que, hace poco se desveló un dossier donde se anunciaba que Estados Unidos realizó pruebas nucleares clandestinamente en ese lugar, y si eso se hubiera sabido habría desencadenado probablemente un conflicto internacional muy serio pues iba en contra de los tratados de la guerra fría. Por ello el juicio, como tantos otros en aquella época, fue un montaje, sólo que ni Reich ni sus colaboradores lo supieron ver, o no pudieron o no quisieron explotarlo políticamente. (J. Greenfiled 1974, y Sharaf 1983)

El hecho es que Reich fue condenado y su institución “Orgonon” en Rangeley, en el estado de Maine fue desmantelada e incinerados su laboratorio y todos sus libros, prohibiéndose la venta de los mismos. Se produjo un “Fahrenheit” real, y de esto no hace tantos años. Todos sus colaboradores y discípulos, es decir los que se definían como orgonterapeutas, los que se presentaban como tales (Baker, Raphael, M. Sharaf, Herskowitz...), que trabajaban como psiquiatras en hospitales de Nueva York y de New Jersey, fueron expedientados en su trabajo e impedidos de presentarse con ese nombre, que pasó a estar prohibido. Es decir fueron mancillados reprimidos y despreciados profesional y personalmente.

Durante ese tiempo aparece un libro: El lenguaje del cuerpo, de A. Lowen que se presenta como discípulo y continuador de la obra de Reich, pero con matices, hablando de la “bioenergética”. Se edita en 1957. El año de la muerte de Reich. Y tiene un gran éxito. Lowen no se definía como orgonterapeuta, ni tampoco su socio Pierrakos, y por supuesto no tuvieron ningún problema. A los pocos años la reacción a la irracional represión de MacArthur dio paso a una liberación de costumbres que culminaría en la generación beat y hippie, donde el culto al cuerpo, el trabajo en grupos, el desnudo, el masaje, etc., se convirtieron en prácticas habituales de la vanguardia y la progresía de la época. Y entre los testigos y protagonistas estaban Lowen y Pierrakos. Reich sólo se volvería a leer en las paredes de las Sorbona en el mayo francés del 68 y a partir de redescubrir sus libros sexo-políticos. Pero la Vegetoterapia y la orgonterapia parecían haber muerto. Y triunfaba la bionergética, el grito primal, el masaje californiano y tantas cosas que tenían un cierto “sabor reichiano”.

Algunos aspectos parciales de todos los elementos que constituyen la obra de Reich se reflejan en el mencionado análisis bioenergético de Lowen, en la Corenergética de Pierrakos y en otros modelos corporales... Básicamente se retoma la idea de la memoria muscular y de la necesidad de liberación de las tensiones y de las emociones para recuperar el flujo adecuado de la energía, y a partir de ahí se desarrollan técnicas corporales que facilitan la catarsis a través de forzar la voz, la respiración, de masajes profundos... Olvidando o desdeñando la teoría psicosocial de la neurosis y del carácter, la relación entre el proceso de maduración y la formación de los segmentos de la coraza defensiva, el encuadre analítico, el análisis de la relación terapéutica y la visión orgonómica.-energética. [7] Con consecuencias muy importantes en el trabajo clínico que son criticadas por algunos orgonterapeutas:“Separar el trabajo sobre la estructura de carácter de la consecución del reflejo del orgasmo, es, naturalmente, la mayor de las distorsiones” (Herskowitz, 1981)

Por ello da la impresión de que algunos profesionales se beneficiaron de un legado científico, retomando aspectos parciales del mismo y evitando aquellos que pudieran ser comprometidos, como ha ocurrido otras veces en la historia, de forma ingrata y desleal, negando a su maestro porque no les interesaba o porque no se identificaban con él. Pero si realmente hubiera sido así,¿por qué hubo al mismo tiempo un interés en manifestar que este tipo de terapias eran las reichianas, o mejor que esa era la terapia reichiana actual negando cualquier información sobre la vegetoterapia y los orgonterapetuas que seguían trabajando en ello? Lo cual han mantenido la mayoría de divulgadores generando una fuerte confusión que, aunque actualmente es menor, todavía se mantiene. Así Lowen escribiría muchas frases como esta: “La bioenergética es una extensión y desarrollo de los conceptos básicos de Reich”. (Lowen, 1972)

Pero lo interesante de todo esto es que Lowen en otras obras posteriores sí que se demarca claramente de la obra de Reich y de sus “seguidores”, quizás cuando ya ha desarrollado un movimiento propio:“La terapia Bioenergética es independiente de W. R. y sus seguidores y difiere de sus teorías y técnicas en muchos aspectos importantes”...“Nuestra orientación, aunque deriva de las concepciones fundamentales de W. Reich es distinta y nuestra técnica difiere, en consecuencia”...(Lowen en J. Urquizu, P. Arias, 1990).

Lo evidente, lo que debería haber estado claro desde el principio, es que “el análisis bioenergético “, es un modelo propio, y por lo tanto es una terapia propia diferente de la vegetoterapia-orgonterapia reichiana. Si eso se hubiera aclarado en los inicios de su desarrollo no habría creado confusión ni perjuicios para la obra de Reich, sus seguidores, ni para el lector en general.

Por todo esto es lógico entender la indignación de algunos orgonterapeutas de esa época (1955-1970) y de sus cruentas críticas a la bioenergética y a las terapias corporales ante su impresión de que algunos terapeutas estaban instrumentalizando en su beneficio la obra de Reich, mientras ellos se mantenían marginados socialmente por la represalia pública y el desprestigio al que se vio sometida la Orgonomía y la obra de Reich precisamente por mantener algunas tesis como las que he expuesto y de las que renegaban dichos terapeutas. Marginación de la que salieron algunos orgonterapeutas norteamericanos en 1968, liderados por E. Baker, con la formación del American College of Orgonomy (A.C.O.) y de la revista Journal of Orgonomy, [8]si bien es cierto que, en general, también ellos abandonarían la perspectiva social radical de W. Reich (Baker, 1969).

En Europa uno de los discípulos reconocidos por Reich, Ola Raknes, colaborador desde su etapa psicoanalítica y miembro fundador del American College of Orgonomy( A.C.O.) siguió divulgando la vegetoterapia todos esos años, llegando a auspiciar la formación de una institución de orgonterapia en Europa, liderada por algunos psiquiatras que él había formado, entre los que estaban Federico Navarro y Piero Borrelli, y que ha mantenido siempre una posición de compromiso social que impidió la aproximación con el A.C.O.

Hay que recordar que es el propio Reich quien describe, al comienzo de su etapa americana, a sus colaboradores y compañeros de aventura en el viaje de la orgonomía:“Ola Raknes; A. S. Neill; Th. P. Wolfe; I. Ollendorf y W. Hoppe” (Reich, 1942, b) Pero Wolfe fallecería al poco tiempo, la separación con I. Ollendorf, su compañera, los separaría también en el terreno profesional y Neill, Raknes y Hoppe estaban en Europa. Si bien pronto se integrarían en su equipo, profesionales ya mencionados como E. Baker, Ch. Raphael, M. Silvert, M.Herskowitz... [9]

Para entender la historia de las psicoterapias corporales y del movimiento postreichiano hay que tener en cuenta que Reich no desarrolló una sistemática clínica propia, no la fundamentó, ni la plasmó en escritos. De su trabajo clínico desde 1935 tenemos muy pocos artículos y algún libro como La biopatía del cáncer, donde aparecen algunas descripciones parciales de casos clínicos pero donde no se plasma de forma clara la forma de trabajo clínico: el encuadre, el diagnostico, las herramientas clínicas. Todo era todavía muy intuitivo y subjetivo, porque Reich, como otros científicos, iba investigando sobre la evidencia de las cosas, dentro de la misma praxis (“action research”), y no cerró su investigación clínica. Era un modelo en desarrollo e investigación, y por esa parte se podía prestar a interpretaciones diversas o a la asunción de protagonismos.

Pero no olvidemos que los cimientos estaban puestos, ya que Reich fue realizando una inserción de variables clínicas en un espacio analítico, donde mantenían las variables clásicas :el diván, la libre asociación, el análisis del carácter... pero ampliándolas, al mismo tiempo que iba globalizando los conceptos. Así, el concepto de carácter no hacía sólo referencia a procesos psíquicos sino que incluía también las rigideces corporales; la libre asociación no se realizaba solo a través de la palabra sino de las emociones y sensaciones suscitadas por la respiración profunda o por la reproducción de ciertos movimientos neuromusculares que reactivaban el inconsciente y el recuerdo emocional, etc. Es decir que sí había un marco clínico de referencia y también se describía una visión de la salud y la enfermedad que fue fundamental para asentar su modelo clínico de forma coherente, como veremos más adelante. Todos esos aspectos convierten a Reich en el referente y la matriz de las psicoterapias corporales, pero cada modelo debe tener su propia identidad, y esto implica reconocimiento del origen y también de lo propio. Es lo que permite compartir espacios profesionales dentro un intercambio y de una colaboración responsable y coherente. Pero en muchas ocasiones, tanto dentro de los modelos postreichianos como de los neoreichianos, se tiende a la usurpación o a la negación de la historia. De hecho, en la actualidad hay modelos psicocorporales que afirman no tener nada que ver con la obra de Reich. Lo cual sería tan aberrante como afirmar un modelo psicodinámico que no tiene nada que ver con Freud, aunque no sea psicoanalítico.

Por otra parte considero que un modelo de psicoterapia, como hemos visto en el capítulo anterior, debe caracterizarse por sus objetivos clínicos (en clara vinculación con su particular visión de la salud-enfermedad),y para alcanzarlos debe de contar con un método de diagnóstico, un encuadre específico y unas herramientas clínicas coherentes con los objetivos a alcanzar y el encuadre a utilizar. Por ello hay pocos modelos de psicoterapia, y sin embargo hay muchas técnicas terapéuticas. Pero la técnica aislada del modelo no tiene funcionalidad alguna, pues su resultado es incontrolado y casual. Lo importante es poder contar con un método clínico que nos permita afrontar la enfermedad desde una perspectiva epistemológica y clínica sabiendo que lo que hacemos tiene una finalidad y contando con un pronóstico. Esto nos permite sentirnos protagonistas y sujetos del cambio, moviéndonos, pues dentro de postulados científicos, observables y pronosticables.

Así pues W. Reich partiendo de un modelo paradigmático propio crea la vegetoterapia-orgonterapia caracteroanalítica, y esa fue su terapia. Por ello la única “terapia reichiana” considero que fue realmente la que W. Reich ejerció bajo ese nombre de Vegetoterapia y de Orgonterapia. Por ello incluso las personas que seguimos definiendo nuestra praxis clínica como lo hacía Reich sabemos que no es la de Reich y será importante poner apellidos. Nosotros introducimos el de “postreichiana”, siguiendo la idea de Navarro, pensando que no hay todavía un método sistematizado para hablar de Orgonterapia porque el manejo de lo “energético “ es muy complejo y difícil de objetivar, con lo cual es nuestra línea de investigación, si bien nos definimos orgonterapeutas en cuanto identidad con el paradigma. Pero la praxis clínica, en cuanto modelo sistematizado (en nuestro caso por F. Navarro) sigue siendo la vegetoterapia post-reichiana” (Serrano 1994)

El modelo clínico de W. Reich lo siguieron desarrollando algunos discípulos suyos, W. Hoppe, E. Baker, O. Raknes, fundando el actual movimiento post-reichiano. Y algunos alumnos suyos, como A. Lowen, J. Pierrakos, Ch. Kelley...crean el análisis bioenergético, la Corenergética, el radix..., surgiendo el movimiento neo-reichiano. Ambos movimientos clínicos tienen semejanzas tanto en sus aspectos teóricos como en la praxis clínica, en cuanto que ambos surgen de la obra de Reich, y por ello los aglutinamos dentro del llamado bloque de la Psicoterapia corporal. A su vez, también comparten puntos comunes, (en mayor o menor medida según cada modelo), con la psicoterapia transpersonal o la psicoterapia psicoanalítica. Queda claro, por tanto, que no hay una sola psicoterapia corporal, de la misma manera que no hay una sola psicoterapia psicoanalítica, ni una sola psicoterapia transpersonal o sistémica.

En este sentido nuestra identidad profesional está más vinculada a las características comunes de la psicoterapia corporal que a los de la sistémica o la psicoanalítica pero lo que marcará nuestra definición y nuestra identidad al completo será el apellido de ese eje troncal . Dicho apellido puede provenir de lo neo o lo postreichiano, y vendrá determinado por la presentación del modelo: grito primal, hakomi, vegetoterapia, existencial, orgonterapia… En nuestro caso será el de psicoterapia caracteroanalítica. Definición que iremos exponiendo y entendiendo en posteriores capítulos.

Pero antes veamos con más detalle la psicoterapia que W. Reich desarrolló a partir de su praxis clínica como psicoanalista, la vegetoterapia caracteroanalítica.

 

 



[1] Para conocer de forma genérica e introductoria estos modelos se pueden consultar los manuales:Kriz,J (1990) ; Garrido -Martinez ( 1994) y Oblitas,L ( 1993) ; “Psicoterapia:modelos contemporáneos y aplicaciones”. ;Garrido y J.García ,com.( 1994) “Manual de técnicas de psicoterapia”.A.Avila y J.poch,recop. (1994) y “¿Como realizar una psicoterapia con éxito?Los 16 enfoques más importantes en la práctica psicoterapéutica contemporánea y de vanguardia”.L.Oblitas ( Comp.) méxico 2003 Edit: www.psicologiacientifica.com

 

[2] Definición de la F.E.A.P.-Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas, 1992, citado por Garrido en Garrido-García, 1994

 

[3] también llamado “involuntario”, “autónomo” o “vital”,porque se ocupa del funcioamiento de los organos vitales y de las emociones ,es decirt de todo aquello que no está regulado directamente por la voluntad - sistema cortical.Ver Pi Suñer( 1947)

[4] Reich diferencia entre la experiencia sexual del “acmé”,momento maximo del placer en la relación sexual que provoca una descarga de la tensión, y la del orgasmo que sería mucho más fuerte,de abandono psíquico y fusión energética donde todo el organismo participa en esa descarga de tensión

[5] Para más información se puede acceder al apartado de “enlaces” de la página web de la Escuela Española de Terapia Reichiana: www.esternet.org

[6] Para tener más información sobre estos modelos y sus escuelas actuales más representativas se puede acceder a la página web de la E:A.B.P: www.eabp.org

[7] Para amplíar información sobre la diferencia entre la vegetoterapia y el “análisis bioenergético” consultar el artículo de J.Urquizu y P.Arias:El análisis bioenergético y lavegetoterapia caracteroanalítica

Dos caminos diferentes”.Vol.8(1)de nuestra revista “Energía, carácter y sociedad”:publicaciones orgón 1990.Con una escogida bibliografía sobre el tema, citando los textos clásicos ,en este sentido, de Herskowitz y Blasband

 

[8] Si bien entre ellos también tuvieron sus diferencias que generaron que algunos no se sumaran a esta iniciativa por diversosomotivos, como el caso de Ch.Raphael.(ver Raphael,Ch.1985)

[9] A.Lowen hizo un tiempo de terapia con Reich y participó en algunos de sus cursos,pero no se integró nunca en su equipo.

 

  

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