A: Yo diría que, en general es una
situación muy difícil, pero que también hay muchos tipos de inmigrantes. Hay
inmigrantes en una situación muy complicada, pero por suerte hay otros que
tienen una situación mejor y algunos incluso muy buena. La inmigración es todo
el movimiento de personas. También son inmigrantes los que vienen de Inglaterra
o de Alemania a la Costa del Sol, que están en una situación óptima y también
hay inmigrantes que llegan con sus papeles y con su situación en orden y que
tienen una situación, como suele pasar en la inmigración, que hay que
esforzarse, adaptarse, pero que la gente lo puede hacer. Y luego estaría todo
el colectivo más numeroso y el que realmente nos importa, que está en una
situación muy difícil: no tienen papeles, o los tienen y los han perdido,
porque tener papeles no significa que todo se ha acabado. Hay que renovarlos...
muchísima gente ha tenido papeles y los ha perdido. Entonces hay un colectivo
muy importante pero además con la problemática añadida de que no ve una
salida a su situación, porque... hace diez años también había mucha gente
sin papeles pero había regularizaciones
con frecuencia, había otro
ambiente. Entonces es una situación muy difícil para un colectivo muy
importante y, comparativamente con hace unos años, es mucho peor. No hay esperanza, se están cerrando las fronteras, etc...
A: Nosotros consideramos que la
migración es un cambio social que afecta a todo el mundo. Afecta a los que
vienen, a los inmigrantes, afecta a los autóctonos que reciben a los
inmigrantes y también tienen que adaptarse a vivir con personas que vienen de
otras culturas, y también afecta a las personas que se quedan en el país de
origen y ven marchar a sus hijos, a sus padres. Entonces los autóctonos también
viven la migración porque es un cambio, y de alguna manera hay personas que lo
llevan mejor. Hay otras personas más cerradas, entonces el duelo migratorio en
el autóctono también se da y por desgracia muchas veces los medios de
comunicación dan una imagen muy negativa del inmigrante que hace que el autóctono
se cierre, los prejuicios que todos tenemos hacia los extranjeros se
incrementen, con lo cual de alguna forma lo que podría ser algo mas sencillo de
elaborar se acaba complicando. Cuando se habla de invasión, de avalancha, todo
ese tipo de situaciones al autóctono lógicamente... sobretodo gente mayor,
gente con poca información le asusta. Y lo que no se presenta en los medios de
comunicación es que los inmigrantes vienen sobretodo porque la sociedad y la
economía los necesitan.
A: El primer aspecto que hay que ver
en la migración es que si los inmigrantes están viniendo a España es porque
en España hace falta mano de obra. Inmigración ha habido siempre. Hace 20 años
no venía nadie aquí. Porque aquí no había trabajo, porque España era un país
subdesarrollado. Porque España en el año 83’ todavía recibía ayuda de las
organizaciones internacionales como país en vías de desarrollo. Aquí no había
inmigrantes. Y había millones de inmigrantes en Estados Unidos, en Alemania, en
Francia, porque hacían falta, es decir, aquí la inmigración viene porque
hacen falta, eso es lo primero. Que en sus países hay unos problemas, etc.,
también. Pero si aquí no hubiera trabajo no vendrían.
A: La teoría que nosotros
sostenemos es que ha habido un cambio en la migración. Es decir, del 2000 hacia
aquí para redondear un poco la cifra, se han cerrado mucho las fronteras y
entonces la migración que está llegando ahora a toda Europa y a Estados Unidos
es una inmigración sobretodo sin papeles y sin salida. Y esto en los años
90’ no era igual. Es decir, a la gente que llegaba aunque no tuviera papeles
la regularizaban enseguida, por lo tanto la gente sabía que está sin papeles
hoy, pero mañana los va a tener. Hoy en día la mayoría de los inmigrantes
saben que hoy están sin papeles pero que mañana seguramente no los van a tener
y eso crea una desesperanza. La
pregunta que haces es interesante porque yo sí que percibo que en Europa, en
otros países europeos, como llevan muchos años viendo inmigrantes, tienen
mucho el cliché de los años 70’, 80’, etc. Y en España, como llevamos
poco tiempo quizá tenemos la mente un poco más abierta porque es un fenómeno
nuevo, y estamos viendo la migración real actual. No la migración de los 70’
o de los 80’ que es una migración que ya no existe. Estamos hablando de la
migración de hoy. Y en Alemania o Francia, tienen todavía el cliché de los
inmigrantes que llegaron con las fronteras abiertas, entonces aquí por estar más
frescos hemos estado con los ojos más abiertos, con menos prisma que nos
cierra. Entonces sí hay cierta diferencia porque hay muchísimos inmigrantes
sin papeles en Francia, en Inglaterra, en Alemania, Suecia, incluso se lo pasan
peor que aquí, porque el clima es peor, hay más control. Aquí dentro de todo
hay un poco mas de “desmadre” en España. Pero es como si no miraran
demasiado a eso, incluso yo diría que en parte la sociedad española también
es quizás más abierta que otras, y entiende más, quizás porque ha habido
mucha migración, o es algo novedoso, pero
la gente tiene más sensibilidad. Yo me sorprendo un poco, no es por echarnos
flores a nosotros, pero creo que es verdad.
A: Sí, aquí habría que
diferenciar varias cosas. Es decir, un inmigrante que vive todos estos problemas
de estar solo, de estar asustado, de no ver salida, de no tener donde dormir,
evidentemente en esta situación de gran estrés el que ya tiene una patología
previa seguramente la agrava. Es decir si viene un señor que ya tiene una
esquizofrenia, si duerme en la calle y está solo, pues se pondrá fatal. En
segundo lugar, si viene alguien que no tiene ninguna enfermedad mental pero
tiene mucha predisposición a tenerla, con tanto estrés seguramente le aparecerá.
Es decir, si una persona tiene predisposición a la esquizofrenia y lo meten en
un ambiente terrible de unos estresores enormes, seguramente aparecerá la
esquizofrenia, que a lo mejor en su país no le hubiera aparecido porque vivía
en un medio mucho más protector. Y en tercer lugar, los que tendrían el Síndrome
de Ulises serían aquellos inmigrantes que estaban sanos en su país de origen,
que no tienen predisposición a la enfermedad mental y que viviendo estos mismos
estresores desarrollan una serie de síntomas,
cierta tristeza, nerviosismo, confusión,
pero que no es lo mismo que una depresión, que un trastorno de ansiedad, una
psicosis, sino que es un síndrome reactivo a una situación de estrés límite.
Ponemos el ejemplo de la temperatura: si ponemos a 200 grados en una sala, la
mayoría de la gente que esté en ella, que estará sana se mareará, tendrá
calambres... pero unos cuantos que ya tienen una lesión del corazón, les dará
un infarto… Cuando baje la temperatura el individuo sano se sentirá mejor. Y
el otro ha ido al hospital porque le ha dado un infarto.
A: Ahí existe una gran división,
como señalaba antes. Los que ya tienen un trastorno mental, lógicamente con
estos estresores se van a poner peor, pero las personas sanas van a tener el Síndrome
de Ulises y evidentemente va a depender también de la personalidad previa el
que tengan más tendencia a unos síntomas que a otros, que sea una persona que
tiene más tendencia a la ansiedad o a la confusión, etc. Cada uno es cada uno,
lo mismo que si vas a comer y si tienes labilidad digestiva tendrás antes
molestias que otro que no la tiene.
A: Tu sabes que la cultura
occidental es muy cerrada respecto a que separa muy radicalmente lo mental de lo
corporal, mientras que en la mayoría de las demás culturas lo mental y lo
corporal van juntos, se expresan juntos y esto es muy perceptible en el
inmigrante, que trae unos síntomas muy mezclados, físicos y mentales y en ese
sentido es muy interesante el trabajo que se puede hacer con lo corporal porque
realmente mucha sintomatología es corporal.
A: Claro, bien, aquí en relación a
la lengua paradógicamente parece que hay un problema insalvable no? Pero
tenemos un factor que nos ayuda y es que el inmigrante en general es listo,
es muy capaz, entonces no es un problema tan grande como puede parecer de
entrada. Yo creo que este tema a veces el autóctono lo magnifica porque quizás
no se vea haciendo el esfuerzo de cambiar de lengua. Pero los inmigrantes que
llevan 6 meses, un año... no solemos tener tanto problema... evidentemente,
claro... tienen un lenguaje limitado pero te comunicas, o sea, no es un problema
tan grande como puede parecer desde fuera, porque el inmigrante es una persona
joven, inteligente, abierta, en general, claro, en estas condiciones tan duras,
viene una selección natural muy grande de gente y a los 6 meses, un año, prácticamente
te entiendes con todos. El que acaba de llegar... pero es que el que acaba de
llegar tampoco te va a visitar a ti, porque no tiene ni idea, llevará 6 meses o
un año. Entonces es un problema, pero se magnifica porque el autóctono no
entiende las capacidades que tiene el inmigrante. Aún así tenemos intérpretes
para los casos necesarios, pero los intérpretes también tienen sus pegas
porque interfieren en la relación terapéutica.
A: Cuando nosotros preguntamos a la
gente si quiere volver o quedarse, muchas veces el que te dice de manera más
radical que se va a quedar es el que se vuelve y el que de manera más radical
dice que él se va a volver, luego te lo encuentras aquí. Porque no se puede
saber, porque yo creo que hay que estar abiertos a la vida, es más sano, puedes
tener la idea de volver, pero encuentras aquí una pareja, y empiezas una nueva
vida, por qué te vas a volver? O aquí resulta que no lo encuentras y allá
aparece una oportunidad, pues yo creo que lo más sano es estar abierto a la
vida, los dos lugares son bellos y tienen cosas buenas, pues la vida te dirá,
no? Yo creo que es mas sana psicológicamente la postura del que está abierto,
aunque tenga una idea de quedarse o volver, porque habrá a quien le gustará
volver y si es mejor volver se volverá, pero se ha empeñado en volver y aquí
lo tiene todo ya bien y vuelve, pues es bastante ridículo, no? Porque se va a
estropear la vida.
A: Bueno, ahí a nivel de lo políticamente
correcto se suele decir que es mejor no decir “segunda generación” porque
ya han nacido aquí y son de aquí, digamos. La idea es la de que la migración
no se hereda. A nivel de lo políticamente correcto, luego en la práctica hay
una segunda y una cuarta generación, no? pero evidentemente un niño que ha
nacido aquí es tan de aquí como esta palmera. Luego a la hora de la verdad
habrá discriminaciones, pero la idea es que el que nace en un sitio es de ese
sitio, o el que vive mucho tiempo en un sitio, incluso aunque no haya nacido allí.
Pero volviendo al tema, la problemática de los hijos de los inmigrantes, lo que
se sabe sobre esto y nosotros también lo vemos, es que muchas veces el hijo del
inmigrante tiene mas problemas psicológicos que los propios padres inmigrantes.
Esa “segunda generación”, se lo pasa peor que la primera. Este tema ha sido
bastante estudiado. Porque los padres vienen de una cultura bien establecida, tienen los
referentes muy claros, saben quienes son, saben de donde vienen, a donde han
ido, pero estos chicos están ahí en el medio entre los padres y la cultura
auctóctona. Muchas veces los padres no elaboran bien el duelo migratorio porque
a lo mejor no pueden, les transmiten mensajes contradictorios porque les dicen,
por ejemplo “tu eres del Pakistán, esa es tu tierra”, ”Pero yo no he
estado nunca en el Pakistán”, dicen los chicos, O les dicen los padres
“Pakistán es bellísimo y maravilloso” ”pero si yo no lo he
visto” responden. Entonces cómo vas a identificarte con una tierra que no
conoces? Ya tenemos aquí, que es lo que les pasa también un poco a los judíos
con la tierra es Israel pero si no
han estado nunca es difícil construir un imaginario relajado, tranquilo, cuando
no lo has visto nunca. Eso favorece una cierta radicalización, una cierta
distorsión. Entonces los hijos de los inmigrantes tienen, por una parte, la
presión de los padres que muchas veces les transmiten sus contradicciones y sus
problemas, y por otra parte la presión de la sociedad autóctona, que les
rechaza o señala como diferentes y los estudios indican que suelen tener una
identidad más inestable, una autoestima mas baja, porque no son ni de aquí ni
de allá. También es verdad que quien es sano, fuerte, que tiene unos padres
que han elaborado bien el duelo migratorio, en realidad tiene una ventaja,
porque conoce dos culturas, tiene mucho más recursos. Es decir, cuando las
cosas van muy bien el hijo del inmigrante tiene ventajas pero a la que se tuerza
un poco va a tener problemas.
A: Nosotros creemos que en principio
los factores culturales tampoco son los más determinantes en las relaciones
humanas, es decir que se puede hacer una pareja con personas de cualquier lugar.
Lo que si que se suele señalar es que cuando la relación va bien los
factores culturales no se tienen en cuenta pero cuando la relación empieza a ir
mal se suelen utilizar con frecuencia como excusa de los conflictos personales.
Y lo que al principio era una cosa graciosa, la diferencia divertía, luego esa
misma cosa resulta difícil, pesada. Esto se utiliza,
cuando la gente se quiere y está bien, no tiene mucha importancia,
siempre hay cosas que te gustarán mas o menos, pero cuando las cosas van mal
entonces todo se utiliza como arma arrojadiza, cualquier cosa.
A: Bueno, ese es un tema que
precisamente ahora estoy trabajando, estoy intentando hacer un librito sobre
eso, a ver si lo consigo, sobre el tema del encuadre y todo eso, que creo que es
muy importante. Porque yo estoy convencido de que con el inmigrante falla mucho
la acogida, el primer contacto, y si falla eso ya no hay continuidad.
Precisamente por lo que decíamos antes, porque el inmigrante tiene una
autoestima más baja, se siente rechazado, entonces le cuesta establecer un vínculo
con el profesional, y a la que se comete cualquier error añadido la relación
se rompe. Entonces es muy importante en el primer contacto no fallar porque
puede que no haya más ocasiones.
A: Exacto, sí, pero la alianza se
tiene que hacer ya desde el primer día. Es decir, aquí no hay plazos. Es mejor
hacer una primera visita larga. Si el primer día no estableces una alianza, no
entiendes su problemática, cómo le vas a ayudar? Cómo le vas a orientar? Es más,
te vas a equivocar y le vas a hacer daño. Necesitas en la acogida tener
realmente una intervención que funcione, es decir, si falla la primera visita
no es fácil que te vuelva. El índice de abandonos de los inmigrantes son altísimos
en todos los servicios.
P: Y luego, cuando permanece esa persona en algún momento, qué actitud sería, como de escucha por ejemplo, porque hay problemas que el terapeuta no puede solucionar como el no tener papeles y en lo que eso influye laboralmente o económicamente, el terapeuta da opciones, o lo guía un poco...
A: Sí claro, en estas personas que
viven una situación objetiva de tanto estrés, yo creo que el centrarse
solamente en el mundo interno del sujeto es muy irreal porque hay unos problemas
muy externos, reales, entonces para decirlo un poco en caricatura freudiana, si
el paciente viene y te explica todos estos problemas de un Síndrome de Ulises y
el terapeuta le explica “usted tiene un conflicto inconsciente con su
madre”, pues se va acordar de tu madre porque te va a decir “pero usted no
se ha enterado de nada!!!”. Nosotros tenemos cierta tendencia, sobretodo en la
línea más psicoanalítica a interpretarlo todo en términos del mundo interno,
pero el mundo externo también existe. Y esto hay gente que lo olvida.
A: Bueno, es que el término de
apoyo como está un poco también peyorativo como si ... Yo creo que tendría
que ser una intervención quizás como más focal, más en la línea de las
terapias breves o focales, un poco en esa línea, pero muy vinculada con lo que
el paciente trae, no con lo que a ti te pueda parecer en tu teoría que es muy
importante, sino escuchar y ponerte más en el lugar del otro que es muy difícil
para un autóctono asentado ponerse en la piel del otro.
A: Bueno, pues un poco eso, que yo
creo que con el inmigrante hay una gran barrera social incluso, y entonces si no
te saltas esa barrera no se puede establecer el vínculo. Una persona que vive
una situación tan dura, si no se siente mínimamente comprendida no va a
establecer el vínculo. Tiene que haber una empatía, algo que va mas allá de
las palabras, que... soléis decir vosotros de las energías, no?... que
realmente le llegue algo vivo, no solo palabras teóricas. Entonces cómo tiene
que ser un terapeuta? Pues como tiene que ser un terapeuta, lo que pasa es que
aquí tienes que descentrarte de tu propio modelo cultural, entender que aquí
cuando tu ves a una persona, tu vecino de enfrente, pues tenéis muchos códigos
comunes. Pero cuando ves una persona con una situación social y cultural
diferente tienes que descentrarte, tiene que ser un terapeuta con una cierta
agilidad mental capaz de acercarse a un mundo nuevo y de acercarse al otro. Y
luego también es muy importante que el terapeuta haya hecho algún tipo de
trabajo personal para no tener una contratransferencia inadecuada. Porque se
puede dar una contratransferencia inadecuada tanto por prejuicios como haciendo
una formación reactiva de eso con paternalismo, lástima, etc. Ese tipo de
cosas también son muy negativas.
A: Claro. Pero claro, puede pasar.
Hay gente que reacciona de manera paternalista, que se siente agobiado... yo
creo que hay que mantener una entereza, un respeto a su dignidad de persona
A: Pues muchos: La arte-terapia, la
expresión corporal, yo creo que todos esos elementos son muy importantes, y que
se tendrían que desarrollar máxime cuando a nivel linguístico, aunque no haya
una imposibilidad hay una limitación, como mínimo. Entonces yo creo que sí
son importantes por ejemplo técnicas antiestrés, a veces pueden parecer cosas
banales pero lo importante es ayudar a esa persona, no que nuestra teoría quede
muy bien parada, es decir, por ejemplo a veces hay cosas muy sencillas, cosas de
higiene mental, por ejemplo, conocemos técnicas de higiene del sueño, una
serie de consejos que ayudan a dormir mejor, ciertos ejercicios, sabemos que el
ejercicio físico es un antiestresor si es bien utilizado, ciertas técnicas
cognitivas para disminuir la confusión... entonces yo creo que aquí nos
tenemos que descentrar también de nuestras teorías para hacer una teoría de
la realidad que tenemos delante. No aplicar nuestra teoría a la realidad sino
aplicar una teoría a la realidad que tenemos delante. Porque es muy diferente
de la habitual.
A: Evidentemente en la intervención
los elementos psicosociales son básicos porque el problema de esta persona
–si hablamos sobretodo del Síndrome de Ulises,
si hablamos de un psicótico hay que ver los estresores Ulises pero también
la psicosis- pero si hablamos de
una persona sana que solamente tiene el síndrome por la respuesta al estrés,
la intervención psicosocial es fundamental. Es decir, tienes que hacer una
intervención sobre el sujeto para que tenga una respuesta al estrés mejor,
pero sobre el estresor también para disminuirlo. Cómo disminuyes el estresor?
Favoreciéndole redes de apoyo social, poniéndole en contacto con asesoramiento
legal, en fin, todo este tipo de medidas que entrarían más en la terapia de
apoyo pero que forman parte en todo caso de la intervención. También es
importante en la entrevista reforzar la autoestima, es decir, yo creo que no es
una intervención muy estandar psicoanalítica porque la situación no es la
situación estandar psicoanalítica, tampoco.
A: La primera vez que entré en
contacto con el tema de la inmigración fue por absoluta casualidad, porque había
un equipo de investigación en Barcelona que era muy bueno y muy reconocido, que
trabajaban temas en psicopatología social y comencé a trabajar con ellos y el
jefe un día dijo: “pues el año que viene vamos a empezar un proyecto y vamos
a estudiar la migración y la salud mental”. Esto era el año 80 en un
contexto en que no había inmigrantes. Este hombre era muy lúcido, entonces yo
dije: “bueno, lo que nos digan”. No tuve precisamente una gran intuición.
Entonces el equipo trabajó sobre migración que fue de los primeros trabajos
que se hicieron en España y tenemos un libro del año ochenta y tantos sobre
eso, y luego, lo que es la vida, todos los demás lo fueron dejando y yo me quedé.
Yo que era un poco el más incrédulo, resulta que los demás lo fueron dejando
por razones... uno porque le salió un trabajo, el otro no podía… y yo seguí.
Trabajábamos la migración interna española, de Andalucía, Aragón, entonces
yo... claro cuando eres más joven te gusta estudiar la esquizofrenia, la no se
qué y estos temas no los veía tan interesantes. Pero cuando empezó a llegar
ya la migración extracomunitaria entonces
ya si que le vi más densidad. Los demás lo dejaron y yo empecé entonces, me
planteé crear un servicio porque me acuerdo una vez en un acto en el que
intervine, alguien me criticó y me dijo “sí, tu esto lo planteas pero no
tienes datos” y yo pensé tiene razón, yo estoy hablando en teoría, entonces
aparte que ya había una demanda y era una clara necesidad social, ya montamos
el SAPPIR y a partir de ahí te vas metiendo, y como hay realmente un feedback
muy grande y trabajar con el inmigrante después es muy bonito y muy agradecido
y muy rico y luego también hay mucha gente que escucha lo que planteas, es
decir, tienes muchos refuerzos por lo cual he continuado. Lo que pasa es que
también mirando, yo vengo de un sitio en el País Vasco donde la migración ha
sido una cosa muy básica y muy natural. Es decir, para nosotros la migración
es una cosa familiar... es un país en el que ha emigrado siempre muchísima
gente. Yo tengo en América buena parte de la familia, Ecuador, Perú, Cuba,
etc... o sea, en mi familia iba y venía la gente de América y era normal. Yo
lo veía tan normal que no le daba ni importancia, es decir que tienes una
sensibilidad, no te sorprende la diferencia, la interrelación y todo eso te
ayuda seguramente a moverte con más tranquilidad, con más naturalidad en estos
temas.
A: Bueno, que es un tema en el que
te vas metiendo y que cuesta salir. Personalmente es muy rico y aprendes muchas
cosas y sientes que puedes ser útil y ayudar a gente muy valiosa que lo
necesita. Y luego también los cambios que están habiendo en el mundo se ven
mucho en la inmigración lo cual también te permite estar muy metido en la
realidad social. Ese también es otro factor interesante. Estás en primera línea
de lo que está viviendo la sociedad. Eso también tiene un aspecto como
ciudadano muy rico.
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* Psiquiatra, Profesor titular de la Universidad de Barcelona, Fundador y director del S.A.P.P.I.R. -Servicio de atención psicopatológica y psicosocial a inmigrantes y refugiados- del Hospital Sant Pere Claver, de Barcelona